(sin título) [cualquier otro habría hecho lo mismo]


En el hígado alcohólico de nuestras promesas,
en los pulmones de nuestras manos temblando pegajosas,
en las venas de nuestra saliva llena de idiomas inmortales,
en las uñas de los momentos estúpidos y roñosos,
en la polla de un caballo recién nacido,
en los pechos tumbados sobre la hierba urbana,
en el pelo revuelto de la madriguera negra
en los muslos de los versos sobre la madre danza,
en la piel de la arena de nuestro desierto,
en el estómago de la guayaba agrietada,
en el cerebro del sonido de los bosques al viento,
en los ojos cachorros de nuestra suciedad imborrable,
en el corazón del otro lado de la noche.

Sí, allí.

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