Ya no tengo tanto miedo como antes.
Es tal la sensación que tengo ganas de
gritar
que no tengo miedo alguno,
hasta que respiro el aire de la ceniza
y recuerdo que por lo menos a dejar de
quereros
eso almenos tengo miedo,
no porque pueda cambiar algo en la
eternidad
sino porque deje de ser eterno
deje de ser efímero y eterno
deje de ser efímero
y me olvide de lo que soy.
Pero ya no tengo tanto miedo como antes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario