justo antes del primer relámpago sobre su pecho
se estiró como si fuera a dormirse
expandiendo…
sus manos disfrazadas de guantes rasgados
sus recuerdos disfrazados de arrugas
sus lágrimas disfrazadas de legañas
separando infinitamente cada punto de lo que fue
dónde el vacío aún no se atreve a disfrazarse de materia
y el tiempo no puede ocupar el lugar del escenario.
el iris de los músculos rotos era ya otra cosa
la lluvia que una vez escupió el cielo era ya otra cosa.
sin embargo, las estrellas, migas hambrientas de pan duro
migas diminutas de un viejo espejo triturado,
de oscuridad en oscuridad
hacen sangrar todavía, sobre mi boca, el vacío lleno de sus sueños:
la energía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario