una tormenta se ha despedazado al amanecer
como si fuera un viejo deseo huérfano
y el sol se abalanza como los buitres
para remover sus huesos y su carne y sus huesos
pero los relámpagos todavía vuelan
los relámpagos todavía vuelan en los cráneos
y su nido en el hueco de los ojos
el nido destartalado de un imperio muerto.
una tormenta se ha despedazado al amanecer
y la idea de volver a bailar bajo la lluvia
libera el corazón de las sombras
y ya no hay latidos sino puñetazos
en nuestros pechos.
No más elegías, no más deseos muertos.
Épica. De hoy no pasa.
Hoy el firmamento escuchará nuestro eco
como las madres de nuestras madres
como las tormentas que nos arrebataron media vida
Hoy desafiaremos al destino disfrazado de miedo.
Nuestras pesadillas dejarán de temblar
y zarparemos en el viaje que nos tendrá que matar.
Que se aparte el caos
Que se aparte el sol
Que la noche se apodere de nuestra victoria
Que la tormenta nos envuelva en sus impulsos eléctricos
hasta el fin del amanecer
hasta que muera el último de nuestros sueños
en los brazos de esta lucha y esta lucha y esta lucha
definitiva.

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