las ruedas se han desprendido de la maleta
y han rodado arena abajo, duna abajo,
y la maleta pesa ahora como los pies
dejando un rastro como la serpiente.
las ruedas se entierran con el viento
y servirán para dar preguntas a los escorpiones,
la maleta se pudrirá en una tormenta nocturna
y servirá de cobijo a los escarabajos desterrados
y la mujer que arrastraba esa maleta
llegará al oasis de la alucinación
y nunca sabrá que ha muerto.

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