[me largo de este instante]

mi palma eran pedazos de espejo cascado
abiertos en dedos de distinto tamaño.

solo medio vi mis párpados doblados

porque en realidad
no había sonrisa que modular
no había cejas que arquear
ni tan siquiera unos ojos que pudieran percatarse de los labios ensagrentados,

de la palabra que resonaba absolutamente asfixiada
por las zarpas tensas de un sentido común ordinario.

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