mi aire se había quedado con cierto aroma a plástico desgastado,
aroma de algún tipo de fábrica de globos.
pasó un globo medio desinflado.
su aroma
era sin duda de plástico desgastado,
así que solo podía pensar que aquella fábrica de globos
había quedado abandonada bajo mi pecho, mi respirar.
dos días de vejez había sido todo mi tiempo,
igual que ese globo medio desinflado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario