vibraciones [cualquier otro habría hecho lo mismo]


El mordisco de tu mandíbula
me viene en la memoria de mis poros.

Mis cicatrices se abren como bocas de dinosarurio.
Ya no son mis pies los que marcan mi camino.
son estas cicatrices abiertas que me hacen soltar las manos
en el trapecio de tu alma.

Ahí en la red rota,
veo nuestra inocencia.

Y yo volando mientras tu sigues colgada
en uno de los hilos de mi baba.

Pero no es denigrante para nadie.
Los focos se delcaran en huelga general,
la electricidad reivindica su derecho a cortocircuitarse
y yo no puedo negar nada a nadie.

¿Sabes que te acaricié la mano un día que teníamos que correr mucho?

Me pregunto si lo sabes, si lo recuerdas,
aunque no sea un anillo de comprimiso, de esos que tienen pinchos,
por lo menos sería una manta cálida
si lo recordaras como una breve palabra
honesta
por mi parte
a ti.

Te fuiste no sé cuántos años.
Y yo me fui porque me quedé.
y te amé unas cuantas veces con mi polla erecta.
Pero después te amé en secreto como cierto tipo de hetero
que cree ser marica cuando lo único que es es un pequeño cobarde.

Sabes que te recordaré el día que acaricié tu mano.
Sabes que no querré nada.
Sabes que no lograré nada.

Lo sabes todo.
Excepto que me atrevería a escribir un poema,
aunque no entendieras nada de nada de nada.
Déjame almenos algo claro, turbio, sucio: te quiero,
un poco en mis sueños, un poco en mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario