las alturas [cualquier otro habría hecho lo mismo]

la conoció en la sala de espera
entre carteles de silencio
y lavabos impolutos

no había música
no más que las décadas del pasado
y la melodía MIDI de la úlcera
recorriendo su viaje meticuloso
hasta el cerebro canoso

a estas alturas me da igual, dijo

y si nadie te entierra? le contestó

el amor empezó con todas las arrugas
un par de décadas de noviazgo
ni una sola vez se le empinó con dignidad
no había sombras en la piel porque no había luz

y las palabras fueron adquiriendo el tacto de las caricias
de las tiritas sobre heridas ralentizadas
de las sopas invernales
de los viajes transoceánicos a la consulta médica
para recordar el día que se conocieron
entre el olor de la quimioterapia y los cuerpos usados

fueron veintidós años de vejez, caricias, compañía, afecto

en las alturas
todo da igual.

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