carta a los niños magos [cualquier otro habría hecho lo mismo]

Bajo la manta de la noche
mis lágrimas se esparcen invisibles
como estrellas que caen atormentadas
perdiendo toda su luz
perdiendo toda su eternidad.

Los pasos suenan como las agujas de relojes
apilados en la cumbre de los recuerdos
abiertos a la noche
dispuesto a disfrazarse en el telón de los sueños.

Que no termine nunca el día.
Que mis ojos retengan el mundo
para que el sol no se hunda en la memoria olvidada.
Que no alcance la noche
la amígdala tejida entre mi almohada
Que no alcance la noche
las estrellas muertas despeñándose de mis ojos
agrietando las sábanas enrocadas en el frío
Que no termine nunca el día.

Las cabezas giran en los mareos alucinógenos de la noche
como faros en el mar
torciéndose en la soledad
como faros en el mar
las cabezas girando iluminan los meados en las esquinas
los vómitos en las raíces de los árboles recortados
las cabezas girando iluminan las cabezas girando
torciéndose en besos devorados como puñales
enterrando vivas las palabras prohibidas
bajo la tierra húmeda y fértil de las lenguas regadas por la desesperación.

Que el alma sea lo que imaginamos juntos
Que exista el laberinto en las autopistas perfectamente indicadas
Que exista el laberinto que rompe en aguas
la omnipotencia de un niño suelto en la calle
la omnipotencia de un cuerpo de niño abierto de piernas y brazos voladores
un futuro fascista o un votante egocéntrico
que ahora hace el ángel sobre la nieve cálida como el fuego de los pechos
Que el laberinto se cuele en las galerías cuadriculadas del plan.

Las semillas de las montañas pilotan el viento kamikaze
los elementos químicos se rinden al paso de los soles y las lunas
y se entierran en reacciones internas
y el mundo empieza a girar más lento y más lento
y el baile de las estaciones sonámbulas
danza al borde del abismo:
el tiempo está a punto de desaparecer
los seres (apenas) vivos nos rendimos al son de las lunas y de los soles
paso a paso
rompemos el eje de translación
y el camino en el universo empieza
en una vieja tumba que nos sirve como primer peldaño hacia la libertad.

Nada volverá a ser como antes
porque lo extraño siempre fue que dos días fueran iguales
que dos mundos humanos fueran iguales
que los números no fueran mágicos.

Nada volverá a ser como antes
pues la esencia es pasajera residente en el vagón de cargas y descargas
mientras los sueños construyen vías de trenes invertebrados
capaces de hacer florecer los siete mares del Sur
mientras los sueños construyen los puentes erigidos
con las copas de las bosques subconscientes más profundos
con las copas vaciadas y llenadas en la fotosíntesis:
un día expirado por la boca
a cambio de una noche inspirada por la nariz
un día expirado por la tráquea
a cambio de un sueño macerado en la bodega de la esperanza
un día expirado por el alma muerta
a cambio del amor inspirado por las raíces de mi nombre inexorable.

Que los cielos se nublen para siempre
Que la tormenta no cese nunca
Que la locura reine emperadora de insurgentes
Que las leyes se hundan en el huracán los ríos iracundos
Que el sol deshaga el asfalto del gran circo mundial
Que la luna transparente la piel de mis deseos
Que las uñas sean capaces de agarrarme a su mano

en el primer instante de todos los que quedan
hasta los confines de otro pequeño sueño… inhóspito.



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