historia de una parte del cuadro [cualquier otro habría hecho lo mismo]


El pintor quería que mi primera voluntad fuera correr
encima de los anchos lienzos
y engancharme con las suelas de los zapatos
a la espesura de sus motas de colores
como si fueran las migas de pan
sobre la miel derramada en el mantel

El pintor también quería que escuchara el sonido del viento
cuando sale en los días de cielo de millones de grises
y al caer las primeras gotas
el último pájaro consigue aterrizar en el nido.

Y al miedo sólo le quedan unos ojos cerrados
que quieren hundirse en lo más hondo del cráneo.
Y al miedo sólo le queda un cuerpo que se deja caer
sobre una montaña de colas de caballo
mojadas en aguarrás.

El pincel y la montaña se sacuden como un perro en la playa
porque el pintor aún no conoce su sueño.

A mi valor sólo le queda colarse en su pesadilla
y en su vejiga,
partirle la noche y su deseo de olvidarme.

Acuérdate, si te va bien, de ponerme el despertador
a las 4.30 de la mañana.

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