la luz de la mesita de noche [...?¿...]

quitan las vallas del concierto entre las botellas rotas y alguna entrada partida
que no quiso ser un recuerdo.
el jardinero recoge las hojas secas,
enganchadas al suelo mojado; se resisten inútilmente.
los camiones cargan los muebles rajados, sillas de una pata, ventanas
a viejos días.
están limpiando la sangre en el lugar del accidente y lo último que voy a ver
es el coche de bomberos
marchando sin la sirena porque no hay expectativa alguna
para que vuelva el fuego.
el sol se marcha como cualquier otro día
y como cualquier otra noche
apago una tras otra las luces, como el cierre de un gran teatro:
la luz de la cocina, la luz de la lectura, la luz del lavabo
y sólo me queda la luz de la mesita de noche.
cierro los ojos y me resisto. pero la bombilla se funde sola por casualidad
y me caliento con las mantas de tu oscuridad, lugar donde sigo respirando
mientras mis pulmones aguantan el resto de los soles rutinarios.
deja que me enmanille voluntariamente en la extensión de tu sombra.

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