de hecho, yo soy la diagonal
yo soy las luces de las coches que me cruzan
que me iluminan besos,
gritos desde las ventanillas,
olor de vómitos, resguardados al borde de la acera.
yo soy la diagonal que se traza a lo largo de mi camino,
y al otro lado están todas las tiendas cerradas,
todas las puertas cerradas,
todo el amanecer a punto de surgir
y que no.

No hay comentarios:
Publicar un comentario