la vi
dónde los barcos duermen
dónde los sueños se hunden para volver otro día.
la vi caminando, bailando,
una mezcla en su cuerpo
a la orilla del muelle.
era una vela arrugada por un huracán
doblándose y desdoblándose en instinto animal.
a ratos poco me decía, la verdad
pero tenía instantes,
cuando se dejaba empujar por un viento inventado,
un pie, un brazo y parte de su cabeza
como un pájaro cerca de la hélice de un avión.
a la orilla del muelle
la vi riendo, llorando
una mezcla en su cuerpo.
una mezcla en mi cuerpo.

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