eres tan, tan igual
al champú de aloe vera:
me limpias los poros
y me impregnas de ese olor.
yo te lo agradezco
pero sabes que tengo que ignorar
tu esencia de aloe,
una incapacitada
para desinfectarme y hacerme inmune
a la suciedad y la peste.
y si, tal como dices,
mi vida
corre peligro
será mejor que me lances
por cualquier acantilado, al mar,
como una piedra irregular, cortante y cálida.

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