una rodilla de las nuestras cayó sobre el hielo en la tierra,
y activó una neurona dormida en el viento del cerebro
más un corte,
brillante como el hielo en la tierra.
después, un bostezo medio herido que nos despeja.
la tabla de windsurf abre la cremallera sobre el mar
la tabla de windsurf
y esa fuerza táctil que nos repara las setenta hélices para volar.
la caída libre
provoca la libertad de los labios para parpadear una vez
y tragar el horizonte aéreo de esa centésima.
es la misma adrenalina de la huída y el ataque.
sssssssssssssssssssssssss

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