recuerda mi caminar
fuera de los surcos erosionados
recuerda mi deambular
al estilo de una abeja borracha
olvida mi ausencia
olvida que dejé de mirarte
nunca me vistes cuando yo iba y venía
cuando hacía de cada ventana tu casa
e imaginaba que en los sueños de todas las camas
tú estarías
recuerda mis manos cuando cogieron tu regalo
recuerda mi nariz esnifando los restos de tu olor
mis horas de vida soñando que volveríamos a chocar
mis horas de vida haciéndome el valiente suicida
mis horas de muerte buscando el consuelo de tu sombra
mis horas de muerte abrazando con los brazos abiertos
incapaz de volver a juntar mis pedazos exiliados
olvida mi ausencia
olvida el miedo que vació mis pasos.
recuerda lo que nunca vistes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario