una expresión obscena
que me dices alguna vez
como cuando aquella filósofa sacó su lengua en la manera que no te gustaba,
como cuando conocimos aquel tío que solo tenía la cáscara de sus huevos.
eres intrincado; el artículo 30 de los derechos humanos.
y dices un montón de cosas sobre la vida. a veces hermosas.
un día dejaste de recordar quién eras.
en los hospitales dan una de tantas explicaciones.
pero esa expresión obscena
sigue corriendo por tu riego sanguíneo.
hace una media hora
nos cruzamos con un perro que cruzó en rojo
y un conductor que lo llamó hijoputa,
tres veces a grito pelado
y una vez con lo que quedaba
de su garganta vacía.
ahora me apartas el paraguas que teníamos abierto.
yo creo que el cielo puede llorar en tu lugar.
y me hablas.
tu boca mojada me susurra otra vez
sin mirarme a los ojos
esa expresión tan tuya, tan inocente.
putos coños pollas putas.
pienso lo mejor que puedo.

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