alojamiento [un chiste muy viejo]

me quedo quieto
rodeado por las cortezas de un árbol gastado y desgastado
crujiendo fuerte en mis tímpanos.

quieto. me quedo envuelto
a temperatura creciente.
arden las cortezas
arden por arder
y cuando mis ojos buscan alojamiento
no hay nada más
o un paso, a veces.

pero yo no doy pasos
ahora mismo no soy de esos.

me quedo quieto
rodeado por el movimiento de cada cosa
empezando por el tiempo y siguiendo
con eso que se parece tanto al amor
y no lo es.

me quedo quieto
rodeado, en disonancia contra todo
empezando por mí y siguiendo
con eso que se parece tanto a ti
y no lo es.

y en lugar de hundirme en la pobreza
me río.
quieto, libero mis ojos al infinito
y elaboro un perfume dentro de mí
para sentir el aroma de la oscuridad,
mío, mío, mío, de mí
y ¿sabes?
este aroma me está incrustando algo maldito dónde alojarme, inquieto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario