la pastilla blanca estaba aprisionada
en un envoltorio de aficionados
y se desenvolvió
entre mis dedos,
entre mi lengua hambrienta,
entre mis ojos húmedos por el roce del pelo demasiado largo.
no me roza ningún recuerdo
me roza el pelo largo, la fábula absoluta,
la farsa de sustituir un placer por otro.

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